Geografías del Silencio Vivo
La artista Carol Moreno presenta su nueva exposición, Geografías del Silencio Vivo, un proyecto pictórico que invita a detener el tiempo y habitar el silencio como espacio de contemplación, memoria y consciencia.
La muestra podrá visitarse en Espai d’Art Llinars.
Inauguración: Domingo 25 de enero de 2026, a las 12 h
Exposición: del 25 de enero al 1 de marzo de 2026
Lugar: Espai d’Art Llinars C/ Frederic Marès, 29, 08450

La obra de Carol Moreno se sitúa en un territorio donde la pintura deja de ser representación para convertirse en experiencia. La naturaleza es el eje central de su lenguaje pictórico, pero no desde una lectura literal o paisajística. Moreno no pinta paisajes reales, sino paisajes interiores, memorias emocionales que emergen a través de veladuras, transparencias, capas y texturas que sugieren movimiento, profundidad y tiempo. Nubes, reflejos de agua, bosques densos o luces de atardecer aparecen como símbolos de equilibrio, resonancia y conexión interior. Su obra nace de la necesidad de escuchar el silencio y crear atmósferas donde la calma sea posible, espacios que inviten a una mirada lenta y a una respiración más profunda. En este sentido, su pintura encarna una forma de lujo onírico que transforma: un lujo no ligado a lo material, sino que se manifiesta en el tiempo concedido, la atención consciente y la profundidad de la percepción.

Su proceso creativo es una búsqueda constante de armonía entre lo visible y lo velado, entre la materia y la esencia. Cada obra se construye como un espacio de serenidad habitable, donde el espectador puede detenerse, observar y sentirse dentro de la pintura, más que frente a ella. Un territorio sensible donde el sueño, la percepción y la emoción se entrelazan, activando una experiencia transformadora.
En Geografías del Silencio Vivo, también se percibe un halo melancólico, de desgaste y rotura, que dialoga con la tradición barroca del género Vanitas, recordándonos la fugacidad de la vida y el paso inevitable del tiempo. Esta dimensión reflexiva no es nostálgica, sino consciente: una invitación a valorar lo esencial y a habitar el presente con mayor profundidad.
Carol Moreno entiende sus obras como paisajes mentales. Así como las neuronas se ramifican para comunicarse y madurar, los árboles extienden sus ramas y raíces para sostener el bosque. Estas similitudes entre naturaleza y mente guían su pintura y su proceso meditativo, dando lugar a refugios visuales donde conviven serenidad, belleza y contemplación.
Con una trayectoria consolidada y un lenguaje propio reconocible, su obra propone una experiencia de lujo onírico que transforma, invitando al espectador a detenerse, sentir y descubrir un sueño del que no quiere despertar.
Agradecimiento a:


Geografías del Silencio Vivo. Carol Moreno Obra: El delta entre palmeras 170 x 125 cm




